La piel es el órgano más grande del cuerpo. Entre la polución, la exposición al sol sin protección y la falta de una rutina para el cuidado de la piel, realmente puede recibir abuso. Es el momento de poner a un lado los malos hábitos y evitar los errores comunes del cuidado de la piel para darle un descanso.

Soy la primera en reconocer que he cometido muchos errores cuando se trata de mi régimen para el cuidado de la piel. Hace mucho tiempo solía asolearme con aceite de bebé en busca del bronceado perfecto. Cuando no podía, visitaba un salón de bronceado. Me lavaba la cara con cualquier barra de jabón vieja, y no utilizaba crema humectante de forma regular. ¡Qué horror! ¿Quién era esa mujer? Si solamente hubiese sabido en ese entonces lo que sé ahora. Estoy segura que todos hemos sentido vergüenza al evaluar los errores de belleza que hemos cometido durante los años, pero es el momento de detener este círculo. Voy a darte a conocer mis cinco resoluciones de año nuevo para beneficiar el cuidado y la salud de la piel.

Utiliza un jabón limpiador correcto
La limpieza es el primer paso de cualquier régimen de cuidado de la piel, y la opción que escojas para limpiar es importante. Muchas personas cometen el error de escoger cualquier jabón para lavarse la cara. La mayoría de jabones están diseñados para la limpieza del cuerpo y contienen olores y detergentes fuertes que no son lo suficientemente suaves para la cara. Evalúa tu piel para determinar qué tipo de limpiador necesitas. Si es piel grasa, busca un limpiador que controle la producción de sebo. Tal vez un gel espumoso ligero pueda ser tu mejor opción. Si tu piel es seca, busca un limpiador que humecte la piel mientras la limpia. Un limpiador que contenga loción como base puede ser perfecto para ti. Pero, cualquier cosa que hagas, pon a un lado esa barra de jabón corriente.

No le rindas homenaje al sol
Si eres como yo, este es el área donde cometes la mayor cantidad de errores. Sí, yo también admito que me veo mejor bronceada, y espero con ansias ese brillo de verano. Pero, lo que hacemos para lograr ese look es un problema. Pon a un lado el aceite bronceador y utiliza protector solar. Es importante proteger la piel de los rayos dañinos UVA y UVB que encontramos en las camas bronceadoras a toda costa. Es importante proteger la piel del sol. Estos rayos queman la piel y son la causa principal del envejecimiento prematuro. Puede que hoy luzcas de maravilla con un bronceado, pero piensa en cómo te verás en algunos años, con arrugas y líneas finas, y pueda que no te sientas muy feliz. El protector solar es crítico cuando se trata de la piel, y nunca deberías de salir sin utilizarlo. Las cremas para obtener un bronceado sin tener que exponerte al sol han avanzado mucho, y no tienes que preocuparte por ese color naranja de “bronceado falso” . Y lo mejor es que puedes obtener ese bronceado los 12 meses del año.

Evita restregarte la piel excesivamente
Yo creo que todos estamos de acuerdo que nos encanta cómo nos vemos tras una buena restregada. Pero, existe un problema cuando hacemos algo de forma excesiva. La exfoliación de la cara y del cuerpo es algo que todos debemos hacer de forma regular, pero tenemos que ser delicados. Recuerda, la piel es un órgano vivo y tienes que cuidarlo. Lo último que quieres es restregar la piel demasiado, haciendo que se vuelva roja e irritada. Toma con calma la limpieza y la exfoliación. Utiliza movimientos suaves y en forma circular para logar una piel deseable. Nada positivo obtienes cuando te estregas la piel demasiado.

Nunca te revientes los granitos
Puedo apostar que todas las personas que están leyendo esto han sido culpables de reventarse uno o dos granitos. Es muy tentador y parece imposible no hacerlo. Pero es muy importante resistir la tentación para evitar un brote severo. Cada vez que atacas un granito, corres el riesgo de empeorar el problema. Puedes contagiar con bacteria a otras áreas de la cara. El lugar donde tenías el problema ahora puede verse más grande y rojo. Aparte de todo, tocarte los granitos puede resultar en cicatrices permanentes. Sea cual sea el motivo, resiste las ganas de reventarte esos granitos y se paciente esperando que pase la tormenta.

Reduce el estrés
Es increíble como la falta de sueño y estrés tiende a afectar de forma negativa la piel. Es imposible lucir radiante cuando estás cansada o estresada. La piel pierde el brillo y los círculos debajo de los ojos se vuelven más oscuros y más evidentes. Aparte de eso, vas a lucir como que los años te cayeron encima. Recuerda, se llama “sueño reparador” por un motivo, porque definitivamente lucimos mejor cuando hemos descansado. Podrías sorprenderte al saber cuántas personas no están durmiendo lo suficiente durante la noche. Entonces, para beneficiar la piel, ten una buena noche de descanso y trata de relajarte.

Redactado por la experta en belleza, Jacquie Carter Ex Directora de Nutrición Externa en Herbalife

La información brindada en el presente documento es referencial y de la opinión del autor no teniendo Herbalife ninguna responsabilidad sobre ella.